ESCUELA DEL SILENCIO

P. José F. MORATIEL

www.dominicos.org/manresa/silencio

SIN MÍ NO PODÉIS HACER NADA (Jn 15,5b)

 

Tiene diversidad de expresiones, pero podemos decir que...

 

Cuando amamos a una persona, cuando nos sentimos muy... unidos a una persona, no podemos hacer nada sin ella... no podemos ni disfrutar nada sin ella, si disfrutamos una cosa la tenemos presente, también si sufrimos una cosa y ... realmente pues... quizás también algo de esto quiera significar aquí Jesús.

 

Le amamos tanto, le quiere tanto nuestro corazón, está tan apasionado por él, que realmente no podemos ya hacer nada sin contar con él. Es la expresión de una gran solidaridad y de una inefable comunión.

 

No es que sin él no podamos hacer nada, como Dios, eso por supuesto; pero yo creo que... apunta más lejos... puede apuntar más lejos esta expresión. Nada nos sabe bien sin él, nada nos agrada sin él, nada podemos disfrutarlo sin él, nada podemos gozar sin él.

 

Es un pasaje muy significativo, porque en su brevedad, no hace más que repetir la palabra permanecer. Permanecer. Se trata de permanecer siempre dentro de uno mismo, permanecer siempre en el eje, siempre en el interior, siempre en el centro de la vida... una permanencia sin vacaciones, una permanencia sin pausas. Siempre. Siempre.

También dice: "estáis ya limpios por mi palabra"

Os podéis olvidar de todo lo que me habéis escuchado, os podéis olvidar de todo... porque todo está en vuestro corazón y la Palabra del Señor nos limpia y nos purifica.

José F. MORATIEL