"LA HOJITA"  Diciembre - 2.005

En el N. 39 que corresponde al mes de Diciembre de 2005 se incluye, en portada, el siguiente artículo:

"LA BUENA GENTE"

Gran parte de los medios de comunicación en el afán de conseguir el mayor número de lectores, oyentes o telespectadores, nos presentan con bastante frecuencia la faceta más dura, más violenta, más ingrata... de la existencia humana, de tal manera que a veces tenemos la sensación de vivir en un mundo donde sólo hay personas malvadas que quieren la guerra, el odio, el robo, la injusticia, el sufrimiento y los malos tratos, incluso de los seres más cercanos y familiares...

 

Aunque no somos tan ingenuos para cerrar los ojos a esta parte oscura y peligrosa de nuestra humanidad, sí queremos reivindicar un mayor protagonismo de una gran mayoría de mujeres y hombres que son buena gente. Ciertamente, el heroísmo anónimo de la vida diaria de estas personas, raramente interesa a televisiones, radios o periódicos. Se suele decir, que esta mayoría silenciosa y desapercibida, no vende, no es noticia, no es negocio para las grandes empresas de la información.

 

Desde este modesto mensaje enviado a los devotos y simpatizantes de la Virgen de la Peña quisiéramos manifestar nuestra gran admiración y respeto por todas esas buenas gentes, cuyas vidas tan sólo están pobladas de cosas sencillas: honrados trabajadores, matrimonios que cuidan con esmero su fidelidad, abnegados padres de familia de vida austera para que sus hijos tengan un porvenir mejor, familia que celebran santos, cumpleaños y fiestas, fomentando el gozo de una vida sana; hogares donde todos a una se compenetran y apoyan cuando el dolor, el fracaso o la muerte llama a sus puertas; gentes solidarias que acuden a echar una mano a cualquier persona necesitada que encuentran en el camino de la vida...

 

Gracias a estas buenas mujeres y buenos hombres, nuestra existencia respira aires más limpios y luminosos. En manos de estas buenas gentes está la esperanza de un mundo más justo, más solidario, más pacífico, más hogareño... Ellos son el rostro y la bondad de un Dios-Padre que quiere la salvación de nuestra humanidad.

 

 Desde el Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, deseamos a todas las buenas gentes en estas fiestas familiares y para el próximo año, la paz que sólo el buen Dios puede dar a los corazones sencillos, como la que inundó a los que estuvieron presentes en aquel pobre y desconocido portal de Belén donde nació el Niño-Dios: José el carpintero, María la humilde esclava del Señor y madre del Niño, los pastores que dormían al raso mientras vigilaban el rebaño de sus ovejas...