Visita al interior del Santuario

 

 

La Iglesia.

Presenta planta de cruz latina con una nave amplia y capillas laterales entre contrafuertes, unidos entre sí por arcos de medio punto. Se cubre con una bóveda de lunetos que arranca de una cornisa corrida, asentada sobre pilares de orden toscano. Sobre el crucero se levanta una cúpula sobre pechinas. Todas las cubiertas están decoradas con yeserías de fuerte resalto. La portada principal se ubica en la fachada norte. Sobre la puerta se observa una hornacina con la imagen de Santo Domingo y el escudo de la Orden.

 

Retablos y Capillas.

Si monumental es la Iglesia, no lo es menos el conjunto de retablos que alberga, todos ellos restaurados en estos últimos años por la Consejería de Cultura de la Comunidad Autonómica y la Caja de Ahorros de Cantabria. No existe en nuestra región un conjunto de retablos tan espectacular y homogéneo como el presente.

El retablo mayor está dedicado a la patrona del Santuario y patrona del valle del Besaya, Nuestra Señora de Las Caldas, imagen gótica del s. XIII o XIV, que se venera en un camarín situado en la hornacina central del retablo. La construcción de este impresionante retablo, en madera de nogal, dorado en toda su superficie, se realizó en Valladolid a principios del s. XVIII. Verticalmente se divide en tres calles. En la central, más ancha que las laterales, se ubica, en la parte inferior, un notable expositor exento y cubierto con cúpula. Encima de él la hornacina que alberga la imagen de la Virgen de Las Caldas, y, sobre ella la soberbia escultura del arcángel San Miguel luchando con el demonio. Las calles laterales, flanqueadas por columnas y en hornacinas superpuestas, imágenes de Santos de dominicos. Santo Tomás de Aquino, San Jacinto de Polonia y Santa Catalina de Sena en la calle del evangelio;San Vicente Ferrer, San Luis Beltrán y Santa Inés de Montepulciano en la calle de la epístola.

 Los 6 retablos de las capillas laterales. Todos se realizaron en talleres de Valladolid y Burgos a lo largo del s. XVIII y todos se enmarcan dentro del estilo churrigueresco.

1. Retablo de Santo Domingo de Guzmán. Se encuentra en la primera capilla del lado del evangelio. Presenta un cuerpo unitario con tres calles y ático semicircular. En el centro aparece la grandiosa imagen de Santo Domingo. En las calles laterales las imágenes de San Antonino de Florencia, lado del evangelio, y San Raimundo de Peñafort, lado de la epístola.

2. Retablo del Calvario: Segunda capilla del lado del Evangelio. El centro del retablo está constituido por una gran caja cruciforme que se adapta y contiene la cruz de Cristo en el Calvario y a sus pies las esculturas de María, San Juan y María Magdalena. Una serie de pequeñas estatuas decoran el retablo.

3. Retablo de Santa Rosa de Lima. Tercera capilla del lado del evangelio. Predominan en su policromía los tonos azules y blancos imitando mármoles y jaspeados. La imagen de Santa Rosa que preside es posterior al retablo, posiblemente del s. XX. En las hornacinas laterales aparecen dos pequeñas imágenes de Santiago en hábito de peregrino y de San Juan Bautista niño. En la única hornacina del ático una talla del apóstol San Pedro.

4. Retablo de San José. Primera capilla del lado de la epístola. Retablo de características y estilo similares a las de su homólogo frontal, el de Santo Domingo. El cuerpo del retablo muestra una amplia caja central con la imagen policromada del Patrono San José. Peanas en las calles laterales que sostienen las tallas de San Juan Bautista y de María Magdalena. En el ático la imagen de Santa Teresa de Jesús.

5. Retablo de San Joaquín y Santa Ana. Segunda capilla del lado de la epístola. Su estructura muestra similitud con el retablo del Calvario, por su hornacina central geminada para situar en sus huecos a San Joaquín y Santa Ana con la Virgen Niña. En las calles laterales imágenes de San Antonio de Papua y Santa Catalina de Alejandría, y en la hornacina del ático Santa Bárbara,

6. Retablo de San Pío V y San Martín de Porres. Tercera capilla de la epístola. Como en el retablo frontal de Santa Rosa predominan en su policromía los tonos azules y blancos. En la parte inferior, en una hornacina de arco lobulado, la imagen de San Martín de Porres. En el cuerpo central sobresale la hornacina de San Pío V el papa de Lepanto, que muestra el rosario en su mano derecha. En los laterales las imágenes de San Pedro y San Pablo y en la hornacina del ático el Beato Inocencio V Papa.

 

Monumento a los fundadores del Santuario

P. Juan Malfaz y Dª Ana María Velarde y a los Nueve Mártires Dominicos de la Comunidad de Las Caldas.

Se encuentra en el fondo de la Iglesia, debajo del coro alto. Un gran sarcófago de piedra contiene los restos de los fundadores del Santuario y de los dos únicos cuerpos que se pudieron identificar de los mártires de la guerra civil de 1936: del P. Enrique Izquierdo y de Fr. Eleuterio Marne. Sobre el sarcófago un hermoso grupo escultórico en madera, obra del escultor Lapayese, representa a la Virgen con el Niño entregando el rosario a Santo Domingo.

 

Los dos coros

Completan el conjunto monumental de la Iglesia: el coro alto del s. XVII, con artísticos sitiales de nogal enmarcados por columnillas salomónicas y presidido por una bella imagen de Santo Domingo. Resultando pequeño por el traslado a Las Caldas de los estudiantes de filosofía, se construyó otro coro bajo de amplias proporciones, en el crucero de la iglesia, de línea moderna, según proyecto del arquitecto dominico P. Francisco Coello de Portugal.

 

El Claustro.

Conocido como “de procesiones” fue construido algún tiempo después de la Iglesia. Presenta planta cuadrada con 20 metros de lado. En él se conservan algunas obras de arte y en particular un notable conjunto de pintura barroca, compuesto por ocho grandes lienzos anónimos del s. XVIII, que representan escenas de la vida de Santo Domingo.